¿Recuerdas aquel post en el que hablábamos sobre qué hacer cuando la glasa de nuestras galletas no se seca? ¿O aquel otro en el que te contaba como evitar las manchas y burbujas en tus cookies? Y que me dices de aquella entrada en que te daba algunos trucos y consejos sobre los colores de la glasa real?

En todos y cada uno de ellos, te mencionaba el deshidratador, te decía como usarlo para solucionar según qué problemas, pero nunca antes habíamos ido más allá, ni profundizado en qué marca comprar cuando aún estás verde en esto de la decoración de galletas

¡Que vergüenza, nunca se me había ocurrido!

Creo que es hora de subsanar el error porque, entre otras cosas, según mis estadísticas galletiles esta es la pregunta mas repetida (y con diferencia) de todas las que mis alumnas me hacen en mis cursos. Por algo será.

Así que lo que hoy te propongo, es hacer una pequeña relación de algunos de los deshidratadores más conocidos del mercado,  cuales son sus características y dónde comprarlos para ahorrarte (en la medida de lo posible) lo que a mi me pasó la primera vez que me compré uno: pagar poco por un aparato que está guardado en mi cocina mueriéndose de la risa. En pocas palabras: tirar el dinero.


¿Qué dices? ¿Crees que a ti también podría interesarte? ¡Pues quédate y toma nota! 

Asumo que ya has pasado la fase inicial en la que solo decorabas una galleta cada tanto y en la que te sentías a gusto con el horno para secar la glasa de tus cookies (mínima temperatura, ventilador y puerta entreabierta).

Ahora te has convertido en una apasionada de las galletas decoradas y estás decidida a practicar siempre que tu tiempo te lo permita o vas a producirlas en cadena, para vender o regalar.


Amiga, ha llegado el momento de pensar en…¡comprarse un deshidratador! Pero la cuestión es saber cuál elegir.

No creo descubrirte ningún secreto si te digo que hoy en día hay tantas marcas de deshidratadores como estrellas en el firmamento (o casi). Y para colmo tenemos amigas, compis y a media comunidad galletil, recomendándonos uno u otro. Este o aquél.

Créeme, te entiendo: tu cabeza es un bombo, un lío. Es lógico que así no llegues a decidirte por ninguno.

A la hora de adquirir un deshidratador, creo que son impepinables, o sea, fun-da-men-ta-lí-si-mas, tres cosas:

1) Que tenga regulación de la temperatura
2) Contestarnos a una pregunta: ¿qué tipo de galletas voy a decorar mayoritariamente?
3) Contestarnos a otra pregunta: ¿cuánto me quiero gastar?

Vamos a analizarlas una a una:


¿Porqué tendría que pensar en comprar un deshidratador con regulador de temperatura?

Por una sencilla razón: los deshidratadores que no tienen regulador, generan muchísimo más calor, con lo cual es más probable que tengamos algún problema, tipo:

· Que suba la mantequilla de la masa a la glasa
· Que la glasa se manche o amarillee
· Que nuestra glasa tarde siglos en secarse
· Que la glasa de nuestra galleta se derrame por los cuatros costados si está un pelín más liquida de lo normal
· Que pase todo esto a la vez (¡apaga y vámonos!)

Sé que más de una estará tirándose de los pelos, pensando en que lo que digo es un sacrilegio, diciendo “¡pero si el mio no lo tiene e igual me sirve!”.

Lo sé, sé que muchas galleteras los usan sin, que les funcionan igualmente, pero yo siempre digo lo mismo: a mis galletas no.

¿Recuerdas unas lineas más arriba que te decía que había tirado el dinero con mi primer deshidratador? Pues fue con el de la marca Clatronic.

A mis cookies no les gusta el Señor Clatronic, te cuento porqué:

Cuando hago volúmenes, la glasa de la capa más inferior no termina de secarse, lo cual me impide seguir poniendo volúmenes (más capas de glasa).
Cuando glaseo un galletón para poder pintarlo con algún diseño complejo, como por ejemplo este hada de otoño, el royal icing queda tan blando que al calcar el lápiz daña el lienzo.
Alguna que otra vez la glasa de mis cookies, ha quedado rugosa (más bien ondulada).


¿Qué hice entonces? Encerrar al pobre Clatronic en un armario, olvidarme de él y ¡comprarme otro! El elegido fue el deshidratador de la marca Lacor (más abajo te hablo de él) y fue mano de santo.

Moraleja: el regulador de temperatura ayuda mucho-muchísimo a evitar dolores de cabeza, lloros y pataletas innecesarias. Por lo tanto:

· ¿Puedes comprarte un deshidratador sin regulador? Si, poder puedes
·
¿Me servirá? Puede que si, puede que no
· ¿Y cómo saber si si o si no? haciéndote una pregunta. Sigue leyendo…


¿Qué tipo de cookies decoro de manera más habitual?


Si sueles decorar galletas de pequeño tamaño, con una capita de glasa, sencillas o con pinturas muy muy básicas puede que uno sin regulador te baste. Si por el contrario, te gusta decorar tus galletas con volúmenes, filigranas interminables y diseños complejos, no te lo pienses, ¡ve a por uno con regulador!


Mi consejo: sea como sea, cómprate uno con regulador. Si algún día quieres pasarte de lo sencillo a lo complicado no tendrás que volver a gastar.

Ahora que ya tenemos claras estas dos premisas, doy por hecho que te comprarás uno con regulador (¡viva!). Así que solo nos queda hacernos la ultima pregunta: 

¿Cuánto estoy dispuesta a gastar en un deshidratador?


¡Ay amiga!, en esto no puedo ayudarte, pues no he visto tu cuenta corriente, pero intuyo que quieres algo que lleve la etiqueta BBB. Si, ya sabes: bueno, bonito y barato ¿me equivoco? 🙂

Sea como sea, a continuación te cuento que opciones hay, cuáles conozco y cuáles he probado con buenos resultados…¡tu elijes!


LACOR: No lo voy a negar, es mi amado, compañero de aventuras y desventuras en este dulce mundo.

Es fácil de limpiar, no pesa casi nada, tiene capacidad para 7-8 galletas redondas de 6 cm. de diámetro en cada bandeja (son 6, transparentes).

Un pro y un contra:

· Cada bandeja es bastante espaciosa, por lo que no tendrás problemas para deshidratar galletas grandes y alargadas (mi cortador Dianthus, el más grande de la colección Flora, cabe perfectamente).
· Las cookies grandes y cuadradas de más de 12 cms de ancho, chocan con la parte central de la bandeja. Yo lo he solucionado, cortando una de ellas un poquito.

Puedes encontrarlo aqui y en Amazon. por unos 36-45 euros.

NESCO: Probé este deshidratador en un taller en Barcelona este verano, donde supe que era el que Julia M. Usher usa ahora (antes usaba el de Excalibur, del cual te hablo más abajo).

Tiene también mucha capacidad por bandeja (unas 10 galletas cuadradas de 6×6 cms), aunque algo más robusto y pesado que el Lacor.

Un pro y dos contras:


· Seca muchísimo mas rápido que el Lacor (tiene más potencia: 600 W respecto a los 240 W del Lacor).
· Al no tener bandejas transparentes no podemos ir viendo como actua nuestra glasa mientras se seca.
· Es mucho más caro (puedes encontrarlo en Amazon. por unos 298 euros).

EXCALIBUR: este deshidratador cuadrado fue, durante mucho tiempo, el preferido de Julia M. Usher antes de cambiar al Nesco. No en vano está considerado la joya de la corona en lo que a deshidratadores se refiere.

Se trata de un deshidratador profesional muy potente (600 W), con bandejas cuadradas extraíbles (9). No son transparentes, pero si muy espaciosas.


Dos pros y un contra:

· Sus bandejas poseen una superficie anti adherente.
· Tiene temporizador (genial para irte a la cama y que se apague solo ^^).
· Su precio, unos 400 euros. Puedes encontrarlo en Amazon y aquí.

UFESA: tuve la oportunidad de probarlo en un curso en Tenerife con resultados más que aceptables. Es el menos potente de todos los anteriores (520 W) y tiene solo 2 temperaturas de secado, sin embargo las galletas decoradas con brush embroidery se secaron muy bien.

Aparte de eso, tiene una característica bastante interesante: sus bandejas se pueden lavar en lavavajillas. Puedes encontrarlo aquí y aquí por unos 68-100 euros.

CLATRONIC (peeero…con regulador de temperatura): Venga, va, ¡démosle una oportunidad! Los señores de Clatronic se pusieron las pilas y le han puesto a este nuevo modelo 2 niveles de control temperatura (algo es algo). 

Evidentemente el precio es muy tentador (unos 30-33 euros, en Amazon y aquí), así como su potencia (¡viene especificado que tiene 3000 W!), pero no lo he probado ¿y tu?

En fin, estos no son todos los que están, ni están todos los que son, pero creo que hemos hecho un buen repaso a todos los deshidratadores más comunes y conocidos del mercado ¡espero que esto te ayude finalmente a decidirte!

Ahora, te toca a ti. ¿Que tal si nos cuentas cositas?:  ¿Tienes alguno de estos modelos? ¿cómo te ha funcionado? Si vives en Latinoamérica ¿que marcas podrías recomendar a nuestras amigas de aquella zona? ¿Dónde lo has comprado?

Me despido por hoy ¡he de seguir horneando muchas galletas para el taller privado de este finde!


¡Un abrazo!